9.4.07

Deliciosos descuidos...

Me excitas tanto aun cuando un descuido tuyo permite que vean un poco más de tu ropa.

Cómo aquel día en que me platicaste que te había detenido un agente de tránsito y que sin más te dejo ir después de que le mostraste y guardaste la documentación, lo que te pareció extraño, fue el que te haya pedido que guardaras todo delante de él, con la excusa de que quería asegurarse de que no lo dejaras sobre el asiento y se pudiera perder.

Recuerdo que te dije vamos al auto y dime como sucedió y entonces pude ver el porqué, generosamente le ofreciste la vista de tu tanga mientras sacabas y metías los documentos, después de aquello, ahora usas eso para tus exceso de velocidad.

O cuando sabes que te estoy mirando y me muestras intencionalmente tu ropa interior, bien sabes que también me excita el saber que alguien más te puede ver y te gusta hacerlo evidente en alguna reunión con amigos.








Me encantas por saber como excitarme incluso en pequeños detalles como esos.

4.4.07

Tú me lo contaste. Final

Lo que había escuchado hasta ese momento (1, 2) me tenía impaciente por escuchar lo demás, pero tuve que esperar más días de los pensados para escucharla decir lo siguiente: “Lo que te voy a decir no es para que me juzgues o creas conocerme, simplemente es para incrementar tu morbo por escuchar” y empezó:

Desde que pasó por mí y vio como vestía, no dejo de acariciar mis piernas, primero de una forma ligera casi sin tocarme y siempre diciéndome lo bien que la había pasado la otra noche cuando pudo tocarme y que yo le tocara, esa noche recuerdo que me quede con ganas de algo más, él había terminado pero yo no. Conducía sin decirme a donde íbamos y la verdad no quise preguntar, su mano fue más allá y mi vestido se corrió hasta donde dejaba a la vista mi ropa interior.





Pasaban tantas cosas por mi mente, su situación, mi edad y todo lo que no había hecho y mis amigas sí, que hacer y como las otras veces haciendo algo atrevido me sentía más mujer, más adulta, más dueña de sus acciones, baje mi ropa interior hasta la mitad de mis muslos y le deje ver mi sexo por primera vez, bajo la velocidad del auto hasta casi detenerse y me pregunto, ¿es una invitación?, me quede callada no sabía que decir, su mano me acariciaba desde las rodillas hasta muy cerca de mi parte.

Cada vez que bajaba empujaba más mi ropa interior, hasta que la dejo cerca de la altura de mis rodillas, me sentí agitada, desesperada, era algo que nunca había hecho y tampoco había sentido, me estaba dejando llevar por mi parte emocional, sexual. Mis manos estaban quietas, no hacia nada con ellas, solo creo que sonreía o hacía alguna expresión que no sé cual fue, pero lo que haya sido lo motivo a volverme a pregunta, ¿es una invitación?



No le conteste, me quede callada mirándolo por un rato, el auto iba a muy baja velocidad, él me veía con ojos de desesperación, sabía que lo tenía excitado y que deseaba más, así que le sonreí le mire a lo ojos y le dije, ¿quieres más, verdad?, me contesto, me tienes completamente excitado, mi pene no cabe en mi pantalón, cuando terminó de decir eso con mi mano que hasta ese momento no había hecho nada, le mostré mi parte, mis dedos abrieron mis labios y cerré mis ojos, me excite tanto, todo lo que estaba haciendo, el lugar, la persona, yo misma, abriendo mis labios vaginales y mostrándoselos, sentía tanto calor dentro de mi, que sentía en momentos que no podía respirar, también me sentí algo mojada de mi parte.



Hasta ese momento fue cuando ya no sentí que todo aquello que hacía era por demostrarme a mi misma que podía dominar a aquel hombre casado, que él deseaba mi cuerpo aunque tuviera todas las noches el de su esposa, en ese momento perdí el sentido del porque hacía todo aquello, me deje llevar por lo que mi cuerpo sentía y quería, empecé a abrir y cerrar mis piernas, mi bikini estaba en el suelo, mis pies lo habían aventado lejos de ellos, su mano recorría libremente mi pierna, el exterior de mis labios, era realmente sofocador todo eso, nuevo y sofocador, el placer controlaba mis acciones, creo que culmine cuando sentí su dedo entrar en mi, fue muy poco pero para mi era tanto, así con lo poco que había entrado hacía círculos en mi interior, me volvía loca, me hacía juntar las piernas y aprisionar su mano, tenía tanta sed, estaba tan perdida que no me di cuenta que ya nos habíamos detenido, en un lugar solitario y oscuro.

Cuando le pregunté donde estábamos, me dijo que en un lugar solitario donde nadie ni nada nos molestaría, eso me gusto, me excito, me pidió que hiciera mi respaldo para atrás y así lo hice, se bajo del auto y entro por mi lugar, le hice espacio y empezó a besarme con desesperación, pero no me importo, su boca y la mía estaban unidas, yo también lo besaba como no había hecho, lo besaba desesperada, usando toda mi boca, su mano seguía acariciando mi parte y respondí de la misma manera, cuando me sentí más agitada, él se detuvo y se bajo del auto, me tomo de la mano y también baje, me dijo desnúdame estamos solos, con besos y caricias le quite la camisa que llevaba, el se había sacado los zapatos y el pantalón, solo estaba en ropa interior, cuando me dijo quítamela, me quede paralizada, al ver mi indecisión, me tomo la cara y me beso con suavidad, sus manos guiaron a las mías hasta su última prenda y empecé a bajarlo, puso mi cara en su cuello y lo bese y bese su cuello y conforme bajaban mis besos mis manos también y su ropa quedo casí en el suelo y mi cara en su vientre, continua me dijo, le dije no, ya no, no quiero.


Ví su expresión, quería más y yo también pero no sé, algo me detenía, sí quería satisfacerlo pero no tan atrevidamente, en si no tenía idea que era lo menos que podía hacer para satisfacerlo, para mejorar el momento, le dije: puedo tocarte con la mano, como tu quieras.!, me contesto ok!, será con la mano pero como yo quiera verdad?, sí, como tú quieras le respondí, se metió al auto y casi se acostó en el asiento del copiloto, su pene estaba muy parado y yo lo veía desde afuera, me dijo ven, siéntate sobre mi, me metí al auto y me acomode sobre él, su pene estaba a centímetros de mi parte, estaba asustada y excitada, me dijo: "quítate el vestido", dude y él volvió a hablar: "como no me quisiste probar me imagino que tampoco me dejaras amarte completamente, verdad?" yo solo le sonreía, anda solo quiero verte desnuda sobre mi, sin penetrarte quiero que me masturbes solamente y así lo hice, me saque mi vestido me quede desnuda sentada sobre él y lo empecé a masturbar, con mi mano tome su pene por el medio y empecé a moverla primero despacio y después aumente la velocidad, el solo gemía y respiraba agitado, no me toco ni me dijo nada, mientras yo lo veía y él tenía los ojos cerrados, sentí algo caliente en mi mano, espeso y cuando ví lo que era supe que había terminado.

No dijo nada, no supe si le gusto o no, se limito a limpiarse y darme papel para limpiar mi mano, me baje del auto, me vestí, busque mi bikini y me lo puse, él se vistió y regresamos, todo el camino fue silencio, llegue a mi casa y llore como niña, pero me di cuenta de que por lo menos yo había ganado en esa relación de pocas semanas, había hecho muchas cosas, me he reservado muchas cosas más importantes, no me siento avergonzada ni arrepentida.

Si todo la historia había sido muy morbosa para mí, el final me dejo pensativo y nada eufórico, su cara estaba con una expresión muy diferente a la que había iniciado, no sabía que decirle, vi sus ojos como arrepentidos, no sé si de haberme contado, de haber recordado, de haber reflexionado sobre lo que había hecho hacia tiempo, así que sencillamente me le quede mirando y me le acerque para decirle en voz baja .......

3.4.07

Enojo


"Aun cuando te enojas y me das la espalda, me excitas".

Ritual

Me excitas desde la mañana, cuanto te sientas a ver como me preparo para un día de trabajo, cuando salgo del baño ya estás sentada con esa pose que tanto me incita, esa pose tan natural, tan sensual, puedo ver tus pies, tus piernas, tu ropa interior, tu cara al natural.













Puedo ver que aun no está completamente despierta, pero ahí estás en lugar de seguir en la cama, es por eso que siempre antes de ducharme pongo una taza de cafe en tu mesita, me gusta darte lo que necesitas para iniciar tu día.












Sé que te gusta verme salir del baño, aun mojado, con la toalla alrededor de mi cintura, tú sonrisa traviesa me lo dice, te gusta verme por el frente y por atrás, sé que en estos momentos eres visual, no dices nada, solo me miras, sé que te gusta aun más el que quite la toalla de mi cintura y me empiece a secar frente a ti, sé que te gusta que deje caer la toalla a mi pies y quede frente a ti, desnudo, mostrándote mi pene semierecto.







Sé todo eso y tú sabes que si lo deseas puedo llegar tarde a la oficina.

2.4.07

Acaríciame de esa manera

Así quiero sentir tu pie en mi pene


Y de esta forma en mis testículos.

Tú me lo contaste. 2da. Parte

Cuando nos volvimos a ver, me vestí de una forma que sabía que le excitaría el solo verme, era la primera vez que me atrevía a tanto y eso me hacía sentir más mujer, incluso escogí lo que para mi era mi ropa interior mas bonita y sexy, cuando estuvimos a solas me beso con tanta pasión que hizo me excitara, estábamos en plena calle, afuera de su auto, solo nos cubría lo oscuro de la noche y falta de farolas, sus manos se deslizaron por debajo de mi vestido y comenzó a acariciar mis nalgas y el contorno de mi bikini, lo delineaba con sus dedos, yo acariciaba su pecho y me juntaba más a él para sentirlo, cuando me besaba el cuello sentía desfallecer, todo era nuevo para mí, el llegar a tanto y con alguien mucho mayor, sus manos se introducían por dentro de mi bikini y acariciaban mi piel desnuda, las separaba con fuerza, mi respiración estaba agitada, cuando llevo una de sus mano al frente, bajo un poco mi bikini, y acaricio el inicio de mi bello púbico, me acariciaba por delicadamente, pero sentía como sus dedos quería ir más allá de donde estaban, sin pensarlo mi mano llego hasta su entrepierna y comencé a frotarlo, sentía lo duro que estaba, el retiro la mano de mi sexo y bajo el cierre de su pantalón, llevo mi mano a su interior y pude tocar su ropa interior, yo besaba su pecho, en un momento me giro y mi cara quedo contra el auto, casi sobre el toldo, sentí como levanto mi vestido y acomodo mi bikini, sentí su mirada en mis nalgas, después nuevamente sus manos y luego su pene, lo frotaba contra mis nalgas, por la línea que las separa, lo único que le impedía embarrarme de su líquido brillante era la fina tela de mi ropa, cuando intento bajarla, se lo impedí y le dije no, eso no, tomo mi mano y la llevo hasta su pene, lo toque por primera vez, con mi dedo pude sentir ese líquido brillante, comenzó a mover mi mano haciendo que lo masturbara, su mano acariciaba mi pecho, pero se la quité para que no arrugara mi vestido y se notara, entonces llevo su mano a mi boca y metió uno de sus dedos y me dijo, chúpalo como a una paleta y así lo hice, era excitante, me decía imagina que es mi pene lo que chupas, cada vez movía más rápido su mano y su voz se agitaba, le dije no me vayas a manchar, entonces quito mi mano y saco su dedo de mi boca, se masturbo un poco y vi como salía ese líquido blanco y espeso, se escurría por su mano, cuando termino, subimos al auto, yo seguía algo inquieta y le dije, puedo ver tu pene y todo lo demás, él sonrió y me dijo ya no va a estar igual que hace un momento, le conteste no importa, quiero verlo y sentirlo, se bajo el pantalón hasta sus rodillas y pude verlo, ya no quedaba nada de lo que había sido hace un momento, también pude ver sus testículos, me dio tentación y los comencé a acariciar y en el auto un aroma agrio se formaba, después de un momento de estar frotándolos parecía que se podía volver a poner firme, eso me gusto, el saber que hacía las cosas bien, él me miraba y me decía, sigue así, sigue así, lo quieres probar, me pregunto, moví la cabeza diciendo que no, después miro su reloj y dijo es tarde, mejor te llevo a tu casa, esa noche dormí pensando en todo lo que había hecho y me preguntaba si podía llegar a más o con eso era suficiente.

Me le quede mirando excitado y deseando saber más, ella sonreía y me dijo, con eso es suficiente o quieres saber más, le dije más por favor, quiero saber todo de ti, sonreía y me decía eres un morboso, que tal si te digo algo y no te llega a gustar, me quede callado y le dije, nosotros estamos comenzando una historia, lo que me cuentes ya quedo en el pasado, se quedo mirándome por un instante, después me dio un beso muy largo y su mano me acarició por primera vez, después me susurro al oído sin dejar de acariciarme, entonces te voy a seguir excitando con mi vida.....

Tú me lo contaste. 1er. Parte


Sé que no fui el primero, sé que otras manos acariciaron antes ese cuerpo, sé que otros dedos penetraron antes que los míos en tu sexo.
Lo sé porque tú me lo dijiste, ¿lo recuerdas?,

Aquel día platicábamos de sexo, lo hacíamos por sentir la excitación en la plática, te dije algunas de mis experiencias y tú me contaste lo siguiente:

Se llama Raúl, hace tiempo salía con él, lo conocí ya que él iba a mi trabajo es 10 años mayor que yo, empezamos a platicar y después a salir, me dijo que era casado y no me importo porque no quería algo formal con él, simplemente me caía bien, cuando salíamos primero fueron platicas, después tomarnos las manos, luego besos ligeros y al poco tiempo más apasionados, cuando llegaron las caricias fueron sobre la ropa, me dejaba acariciar por él, mis pechos, mis nalgas, pero no mi sexo, él conducía mi mano a su entrepierna pero yo no llegaba hasta ese lugar, me decía que lo tenía exaltado y me gustaba oír eso, me sentía una mujer seductora, provocadora de reacciones en su cuerpo, cuando estábamos de pie y nos besábamos juntaba todo su cuerpo al mío y podía sentir lo duro que estaba eso entre sus piernas, yo me movía frotándolo porque me gustaba como se sentía aquello, al poco tiempo, permití que su mano frotara mi sexo sobre la ropa, cada vez le permitía llegar más lejos, pero yo a él no lo tocaba, solo acariciaba su pecho, una noche en su auto le permití que abriera mi blusa y bajara mi bra para que tocara mis pechos, yo solo cerraba los ojos y disfrutaba de aquellas manos, también sentí sus labios, su lengua y sus dientes, una de sus manos acariciaba mis piernas bajo mi falda, separe un poco mis piernas y su mano se deslizo por el interior de mis muslos y empezó a acariciarme sobre mi bikini, me pregunto que si quería ver como lo tenía y le sonreí, desabrocho su pantalón y saco su pene, su punta brillaba, quieres tocarlo o mejor aun probarlo me pregunto, tenía tantas ganas de hacerlo pero también sabía que no podía dar todo en ese momento y le dije: sí, sí quiero pero después, me acomodé mi blusa y falda y nos fuimos.

Continúa…